Utilización de los cactus
En
las zonas desérticas mexicanas y en otras próximas,
los nativos y los viajeros sedientos han comprobado
la existencia de grandes cactus globulares como Echinocactus
y Ferocactus que les han suministrado el líquido necesario.
éste líquido puede obtenerse cortando la parte superior
del cactus y macerando la pulpa jugosa del interior
de la planta. Sin embargo el líquido tiene un sabor
poco agradable y su consumo se comprende por las condiciones
en que se encuentran quienes lo aprovechan.
También el ganado utiliza éste líquido para aplacar
la sed, para lo cual abre los cactus, a pesar de las
espinas.
En las zonas en las que faltan por completo los arboles,
y por tanto la madera, se recurre a los tallos secos
de Cereus para sustituir, con mucha menos eficacia,
tablones y troncos para la construcción de cabañas o
refugios.
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| Ejemplar de Carnegiea
gigantea
preparado para su aprovechamiento |
En
los lugares en dónde falta la hierba, las palas de Opuntia
liberadas de los gloquidios se utilizan a modo de forraje.
Por otra parte, los ejemplares muy jóvenes en los que
es posible separar facilmente los gloquidios, los denominados
"nopalitos" (nopal es un nombre común que
se refiere a distintas especies), en México se comen
fritos y en Texas hervidos. éste último método fue a
menudo utilizado por los navegantes de los siglos XVII
y XVIII para evitar el escorbuto, dado que las palas
se mantenían frescas mucho tiempo gracias a su naturaleza
suculenta, y constituía un sucedaneo de las verduras,
imposibles de conservar.
Los frutos de Opuntia ficus-indica, los higos chumbos,
son ampliamente conocidos. Sin embargo, a pesar de producir
el fruto mas dulce y agradable, la chumbera no es el
único cactus con fruto comestible. Otras especies de
Opuntia, entre las que pueden mencionarse Opuntia tuna,
O. streptacantha y O. cardona se suelen cultivar también
con ésta misma finalidad.
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| Higos chumbos
en una planta
de Opuntia ficus-indica |
En
las tierras de procedencia, las poblaciones nativas
consumen los frutos de distintas especies de Cereus
y de Hylocereus undatus. Las bayas azuladas de Myrtillocactus
geometrizans se venden en los mercados mexicanos con
el nombre de "garambullos". Se consideran
también de excelente calidad los frutos de Carnegiea
gigantea.
Los tallos de Selenicereus grandiflorus y de otras especies
contienen un glucósido que, en forma de extracto o tintura,
constituye un diurético y posee acción cardiaca.
Pero el cactus mas conocido desde tiempos remotos, por
su empleo como alucinógeno, es el peyote (Lophophora
williamsii). Es originario de América, dónde los rituales
de los aborígenes mexicanos lo habían difundido en gran
manera cuando se produjo la llegada de los descubridores
españoles. En esa época, por razones religiosas, sociales
y políticas, se intentó suprimir el consumo pero no
se logró. En los siglos siguientes se difundió entre
las tribus norteamericanas, y en el siglo XIX apareció
la Native American Church (Iglesia Nativo Americana)
y los miembros de ésta institución son quienes pueden
hoy en día consumir legalmente peyote como sacramento,
ya que las leyes federales norteamericanas prohíben
su consumo e incluso su posesión. En otras palabras,
en Estados Unidos es ilegal que una planta de Lophophora
williamsii forme parte de una colección de cactaceas.
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