Temperatura, iluminación y ventilación
Temperatura
Por regla general los cactus toleran altas temperaturas,
pudiendo resistir hasta 45º C e incluso mas
si la intensidad de la luz solar, la humedad del suelo
y la ventilación son adecuadas.
Por otra parte, una temperatura nocturna de mas
de 23º C puede impedir el crecimiento.
Refiriéndonos ahora a la temperatura mínima
tolerada por los cactus debe decirse que, mientras algunas
especies pueden soportar incluso -20º C, los del
tipo epífito requieren temperaturas por encima
de 8º C.
Si los cactus permanecen en el interior durante el invierno,
no deben estar en habitaciones muy calurosas, puesto
que los 18º, 20º ó 24º C a que suele
estar el ambiente de muchos lugares con calefacción,
evitarían que se produjera el reposo invernal
que es fundamental para el cultivo adecuado de éstas
plantas. Un ambiente fresco, a unos 10º C como media
entre el día y la noche durante los meses fríos,
guardando un mínimo de seguridad de 5-7º
C, es lo mas conveniente para la mayoría
de los cactus.
Para que estas plantas puedan soportar el ambiente frío
del invierno, la humedad relativa del aire debe ser
cuanto mas baja mejor y, en el mismo sentido,
debera restringirse el riego tanto mas
cuanto menores sean las temperaturas.
Cuando nos referimos a mínimo de seguridad, debe
entenderse como una temperatura mínima a la cual
puede ser sometida una especie con seguridad de que
no va a sufrir daño; pero aunque dicha especie
fuera capaz de soportar fríos algo mayores, esta
resistencia dependera de la edad del ejemplar,
su estado sanitario, su vigor y otros factores entre
los cuales destaca la humedad del ambiente y del suelo.
Especies que en algunos países pueden soportar
mínimos de 3º C durante varias horas, en
otros sufren daños con esa misma temperatura,
ya que la humedad ambiente es notablemente superior
durante el invierno, por lo que el mínimo a recomendar
para aquellos países debe ser varios grados mas
alto.
Durante el reposo invernal se produce el endurecimiento
de las partes de la planta que nacieron en la primavera
y verano anteriores. Muchas especies producen sus flores
sobre estas partes que se desarrollaron en el período
vegetativo previo. Estos tejidos endurecidos progresivamente
desde la época templado-fría son capaces
de toleran mejor las bajas temperaturas, circunstancia
que no se da si la planta en cultivo no ha sido inducida
a la detención del crecimiento mediante la reducción
paulatina de los riegos y la exposición a temperaturas
cada vez menores.
Iluminación
Un error que se comete con relativa frecuencia en el cultivo
de cactus, consiste en suponer que todos resisten intensas
insolaciones,
Ante esta idea debemos entender que muchas cactaceas viven
entre matorrales, arbustos y rocas que tamizan los rayos solares.
De las muchas semillas que se encuentran en los frutos de
los cactus, sólo un número muy reducido de ellas dan lugar
en su habitat a plantas que puedan alcanzar el tamaño adulto.
La razón esta en que no todas las semillas caen en lugares
sombreados y por lo tanto, cuando llegan las cortas lluvias
y se produce su germinación, las pequeñas plantulas colapsan
rapidamente debido a la intensidad de los rayos solares, a
excepción de aquellas que cayeron al amparo de rocas o matorrales,
siendo éstas las únicas que prosperan y dan lugar a plantas
que siguen creciendo bajo un ligero sombreado durante todo
su estado juvenil e incluso, en muchas especies, a lo largo
de toda su vida.
Como norma practica a seguir puede decirse que las especies
provistas de pelos, espinas muy fuertes, densas o cerradas,
requieren pleno sol. En cambio, las especies carentes o con
pocas espinas, requieren un cierto sombreado. En cualquier
caso, se trate del primer tipo o del segundo, el lugar donde
estén situados debe estar muy iluminado. Al llegar a éste
punto debe destacarse que la iluminación intensa y el sol
directo son cosas diferentes. En el caso de no disfrutar de
suficiente iluminación, el crecimiento de los cactus sera
débil y ahilado. Las plantas tendran un color desvaído y seran
sumamente sensibles a enfermedades parasitarias.
Por el contrario, si la intensidad de los rayos solares es
excesiva, las plantas tomaran un color rojizo. De notarse
este síntoma, debera facilitarse a los ejemplares una posición
mas sombreada.
Por último, diremos que para el cultivo de cactus puede utilizarse
como única fuente de luz, los tubos fluorescentes o lamparas
de tipo hortícola.
Ventilación
Lo mas conveniente para los cactus sería, si la temperatura
lo permitiese, crecer al aire libre en un ambiente de poca
humedad relativa. Esto es imposible en los inviernos de ciertas
zonas, por lo que durante los meses fríos se protege a las
plantas situandolas en la base inferior de una ventana orientada
hacia el ecuador, en una habitación donde la temperatura nocturna
no ascienda de 10-12º C. Incluso en estos casos, las plantas
deben airearse abriendo la ventana durante un buen rato durante
la mañana o al mediodía, mientras que la temperatura exterior
no sea inferior a 10º C.
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