Distribución
Los
cactus son originarios de América, aunque unas
pocas especies del género Rhipsalis se han hallado
en africa y en la India, donde se supone que
fueron introducidas sus semillas por las aves o el hombre.
Podemos encontrar cactus silvestres en el continente
americano, desde los 53º latitud Norte (Estados
de Alberta y Columbia Britanica, en Canada)
hasta los 50º latitud sur (Tierra del Fuego, Argentina).
Así, en EE.UU., en todos sus estados menos tres
(Maine, New Hampshire y Vermont) habitan varias especies
de cactus.
Mas al sur, México es el país que
alberga la mayor variedad de géneros y especies.
Dentro del estado de Oaxaca, se destacan los enormes
ejemplares de Pachycereus weberi, con docenas de tallos
perfectamente verticales que crecen a partir de unos
2 metros. En la barranca del río Venados, en
el estado de Hidalgo habitan numerosos Cephalocereus
senilis, de varios metros de altura, en perfecta columna
vertical, o ramificados si han tenido algún accidente.
En el cañón de Zopilote, en el Estado
de Guerrero, se encuentran entre otras especies, Neobuxbaumia
zopilotensis, Mammillaria guerreronis y la rara Neoewansia
zopilotensis, de porte sarmentoso. En las grandes llanuras
desérticas del Norte de México (San Luis
Potosí, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila
y Chihuahua) se halla la mayor cantidad de cactus globulares
de pequeño volumen como el mítico Lophophora
williamsii, varias especies de Astrophytum y Mammillaria,
así como Thelocactus bicolor y Mammillopsis senilis.
Pero los cactus no viven solamente en zonas aridas.
También lo hacen en las selvas húmedas
de los trópicos, donde pueden hallarse muchas
especies epífitas, cuyas grandes flores se abren
durante la noche.
Siguiendo hacia el Sur, las precipitaciones lluviosas
aumentan, mientras que las temperaturas se mantienen
altas, lo cual trae consigo que se hayan desarrollado
densas masas boscosas, en vez de desiertos, por lo que
el número de especies se reduce de manera importante.
Aparecen algunas formas epífitas, que viven sobre
los arboles y las rocas. En estas plantas no
se aprecia forma espinosa, sino que sus tallos suelen
tener apariencia de hojas mas o menos largas.
Las islas del Caribe tienen también sus poblaciones
de cactus. Pueden encontrarse especies de Opuntia, Hylocereus
y Melocactus entre otras, siendo las de este último
género las mas características.
El número de especies cactaceas silvestres
crece nuevamente al llegar a América del Sur,
aunque sin llegar a la abundancia de México.
Las principales poblaciones se encuentran en el sur
de Brasil, en Argentina, Bolivia, Chile, Perú,
Paraguay y Uruguay.
En las zonas orientales mas secas de Brasil pueden
encontrarse gran cantidad de cactus columnares (Cereus,
Cephalocereus, Monvillea, etc.). Estas plantas crecen
generalmente entre los arboles o formando parte
del sotobosque.
Al Sur y al Este de Brasil se hallan algunas especies
epífitas como Zygocactus, Schlumbergera y Rhipsalis.
Mas hacia el interior se encuentran Discocactus,
Melocactus, Gymnocalycium, Notocactus, etc.
En la vertiente occidental de los Andes las condiciones
son muy especiales. En gran parte de Perú y Bolivia
el clima es muy seco y la vida de las plantas silvestres
llega a depender casi enteramente de las nieblas. En
las laderas andinas vegetan Espostoa y Oreocereus y
hay cactus hasta los 4.000 metros de altitud en lugares
casi permanentemente nevados.
En todo el altiplano hay Opuntia cubiertas de vellosidad
así como Matucana, Lobivia, Oroya y otros géneros.
En Chile hay cactus columnares como Browningia y Eulychnia,
y otros subglobulares y alargados como Copiapoa y Neoporteria.
Cruzando los Andes, las regiones argentinas con zonas
secas de pastizal presentan pequeños cactus globulares
como Rebutia, Gymnocalycium, Parodia, Notocactus y Echinopsis,
y columnares como Trichocereus.
Desde el centro de Perú, pasando por el Este
de Bolivia, y en Paraguay y Uruguay se encuentra Cleistocactus.
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